Contenidos
- 1. Amplitud: La Altura del Salto y la Estratificación del Lecho
- 2. Frecuencia (RPM): La Velocidad de Encuadre y el Ritmo de Clasificación
- 3. Ángulo de Inclinación: Control del Tiempo de Residencia y Gravedad
- Matriz Operativa de Configuración de la Caja de Cribado:
- Conclusiones de Aplicación Práctica
Dinámica del Cribado: Amplitud, Frecuencia e Inclinación en la Optimización de Clasificación de Materiales
En las plantas de procesamiento de minerales, agregados y reciclaje, la eficiencia de clasificación no depende únicamente de la selección de la malla o medio de cribado. El éxito operativo radica en el control preciso de la dinámica de la caja de cribado (screen box). Tres parámetros mecánicos e hidráulicos gobiernan esta dinámica: la amplitud de vibración, la frecuencia (velocidad de rotación) y el ángulo de inclinación de la criba. La correcta interacción de estos tres factores garantiza la estratificación del lecho de material, maximiza la disponibilidad del equipo y previene costosos problemas operativos como el cegamiento (blinding) o acuñamiento (pegging).
1. Amplitud: La Altura del Salto y la Estratificación del Lecho
La amplitud representa la mitad del recorrido total de la caja de cribado durante un ciclo vibratorio (comúnmente medida como el diámetro de la trayectoria elíptica o circular). Este parámetro es el responsable principal de iniciar la estratificación, el proceso físico indispensable donde las partículas finas descienden hacia la malla mientras que las gruesas ascienden a la superficie del lecho:
- Amplitudes Altas (Grandes): Requeridas para materiales gruesos, alimentación de gran tamaño (etapas primarias/scalping) o materiales con alta humedad y adherencia. Un mayor salto desestructura el material apelmazado y limpia la malla.
- Amplitudes Bajas (Pequeñas): Esenciales para la clasificación de finos (arenas o productos industriales). Un salto excesivo en partículas finas haría que estas ‘vuelen’ sobre la malla sin oportunidad de pasar a través de las aberturas, disminuyendo drásticamente la eficiencia.
2. Frecuencia (RPM): La Velocidad de Encuadre y el Ritmo de Clasificación
La frecuencia de vibración es el número de ciclos o revoluciones por minuto (RPM) que realiza la caja de cribado. Este parámetro controla la velocidad de transporte del material a lo largo de la criba y la cantidad de oportunidades que tiene una partícula de presentarse ante una abertura libre:
- Frecuencias Altas (> 1,000 RPM): Utilizadas de manera estándar en cribas de clasificación fina. Al incrementar el número de impactos por minuto, se rompe la tensión superficial del material húmedo y se incrementa estadísticamente la probabilidad de paso de partículas cercanas al tamaño de corte.
- Frecuencias Bajas (< 850 RPM): Apropiadas para trabajos pesados (scalping) combinadas con amplitudes altas, donde el objetivo es el desalojo de grandes rocas sin sobrecargar dinámicamente los rodamientos de la caja vibratoria.
3. Ángulo de Inclinación: Control del Tiempo de Residencia y Gravedad
El ángulo de inclinación de la criba determina la velocidad de flujo gravitacional del material a lo largo de la superficie de cribado. Este factor balancea la capacidad (tonelaje de paso) contra la precisión de corte:
- Cribas Inclinadas (Típicamente de 15° a 24°): Aprovechan la gravedad para acelerar el transporte del material. Esto permite procesar altos tonelajes por hora con menor consumo de potencia vibratoria. Se utilizan comúnmente en plantas móviles de producción de agregados (como la serie 6 y 8 de Terex Finlay).
Matriz Operativa de Configuración de la Caja de Cribado:
Conclusiones de Aplicación Práctica
La correcta selección y ajuste de la amplitud, frecuencia e inclinación define el éxito de cualquier circuito de trituración y clasificación. Es vital recordar que estos parámetros no son estáticos y deben auditarse periódicamente en función de los cambios estacionales de humedad y la granulometría de la alimentación. Para obtener resultados consistentes con las curvas de diseño originales de Terex Finlay, se recomienda siempre el uso de mallas de cribado certificadas que no modifiquen de manera imprevista la distribución de masas y la dinámica vibratoria del equipo.


